Se me ocurrió una forma de mostrar cómo en una frase cabe toda una historia, cerradura o mirilla a través de la cual podemos observar todo un universo:
Recuerdo la subjuntiva mañana en que te besé mientras calentabas, todavía un poco excitada, una tasita de café.
domingo, 16 de septiembre de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)